El galeón sueco Vasa

En el verano de 1994 tuve ocasión de visitar la fría pero interesante capital sueca. De entre los muchos museos, monumentos y centros de interés de esa ciudad, ninguno me cautivó tanto como la vista al Museo Vasa, donde se conserva un buque del siglo XVII, hundido a los quince minutos de su inauguración y rescatado del fondo del mar en 1961.
El navío constituye en sí todo un espectáculo. Toda la marina de guerra de antaño está perfectamente conservada y reflejada en un impecable museo donde se recogen todas las vicisitudes y circunstancias que lo envolvieron, desde la vida cotidiana de a bordo, hasta la historia del curioso hundimiento.


El rey Gustavo II Adolfo de Suecia, pensó en participar en la guerra de los Treinta Años enfrentándose a Polonia, a fin de imponerse a esta otra potencia también entonces en auge. Para derrotar a la marina de su vecino, diseñó un buque ciertamente imponente, en cuya construcción, que supuso un esfuerzo inaudito para las arcas del país, colaboraron técnicos de todo el mundo especialmente holandeses, los más formados en navegación en aquel momento.
El barco Vasa, un verdadero acorazado a la escala de la época, ofrecía unas características impresionantes: 69 metros de eslora, 11,70 de manga, una altura máxima de 52,5 metros y un desplazamiento de 1210 toneladas. Lo gobernaría una tripulación de 145 hombres, que conducirían a los 300 soldados encargados de manejar sus 64 cañones y destruir o abordar eventualmente los buques enemigos.



Nada en principio podría resistírsele, y en la construcción del buque en los astilleros de Skeppsgården se cuidaron todos los detalles, incluyendo los artístico-psicológicos dedicados a impresionar y causar pavor al enemigo mediante un conjunto de esculturas, escudos y toda clase de detalles decorativos incorporados al casco. El navío era no sólo una formidable arma de guerra; también una obra de arte.
Llegó el día de la primera travesía del barco (10.08.1628). Éste recorrió unos centenares de metros desde el puerto, y en cuanto se vio sometido a la primera racha de viento… ¡zozobró y se hundió, a la vista del numeroso público que había acudido a festejar la entrada en servicio de aquella “arma definitiva”! . Con él se fueron al fondo de la bahía el armamento, los víveres, el utillaje y unos cincuenta hombres de la tripulación, incluidos mujeres y niños (menos mal que los soldados no estaban todavía a bordo). Las esperanzas bélicas de Gustavo II Adolfo se diluyeron, y la católica Polonia pudo carcajearse a conciencia del “impío protestante” cuya soberbia acababa Dios de castigar.




Tres siglos permaneció hundida la reliquia, y se perdió hasta la memoria del sitio exacto donde el pecio se encontraba. En agosto de 1956 el ingeniero Anders Franzén, interesado por la ya casi leyenda del Vasa, empezó por su cuenta una serie de prospecciones frente a la costa de Estocolmo hasta conseguir localizar el sitio donde permanecía el navío. Reconocido éste por buzos, el rey de Suecia Gustavo VI Adolfo, ferviente arqueólogo aficionado, se interesó inmediatamente en el tema, y tras una cuidadosa y muy cara planificación, se consiguió izar el buque el 24.04.1961, a los 333 años de haberse hundido.

Pero este trabajo no fue más que el preludio de los posteriores de reconstrucción, mucho más difíciles todavía, que comprenderían numerosos tratamientos químicos para estabilizar la madera, así como la limpieza, identificación y ensamblaje de miles de piezas sueltas y objetos varios. Concluido el proceso, el buque fue alojado en un moderno museo inaugurado en 1990, y el mundo pudo conocer finalmente el barco y su apasionante historia.
Pero queda por explicar el final del cuento: ¿Qué les ocurrió a los ingenieros navales? pues nada. Desde luego hubo un largo proceso para delimitar responsabilidades, pero los constructores de Skeppsgården pudieron demostrar que el mismísimo rey Gustavo, en sus constantes e impertinentes visitas reales a los astilleros, les había ordenado tal cantidad de modificaciones, retoques y acabados, que el barco perdió a lo largo de éstas sus condiciones marineras, lo que ocasionó la tragedia.


************VIDEO DEL GALEON SUECO VASA************

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